No repitas la historia de Miguel


Hoy tuvimos nuestro encuentro semanal, llamado Punto Norte, dentro de la Comunidad de Casa Vórtice.
Y hablamos de un tema profundo: ser fieles al guion de nuestra vida.

Para explicártelo, voy a usar la misma historia que les compartí a los hombres.
Esta es la historia de Miguel.

Miguel creció con un padre alcohólico.
Y como si eso no fuera suficiente, ese padre abusó sexualmente de sus hermanas.
Como hermano mayor de siete, Miguel asumió desde pequeño el rol de protector: cuidar de su madre y de sus hermanas.
Se convirtió en el salvador de la casa, en medio de un completo caos.

Con el tiempo, empezó a cuidar mucho su cuerpo y su salud física.
Para él, el reconocimiento externo se volvió esencial.

Ya de adulto, tenía una pareja con dependencia emocional.
Y aunque intentaba dejar esa relación, no podía.
Le aterraba hacerle daño, dejarla desprovista, lastimarla.

¿Estaba Miguel repitiendo su guion de vida en la adultez?

“Si no soy salvador, no sirvo, y me dejarán.”
“Si no me necesitan, no me querrán.”
“Si la protejo y me aseguro de que no tenga problemas, entonces me querrá y yo seré feliz.”

Esos eran los pensamientos que lo gobernaban.
Y esta es la misma trampa en la que caemos muchos hombres.

Hombres que dejan que su historia se convierta en su realidad.
Hombres que terminan siendo víctimas de su narrativa mental.
Y esa prisión interna les impide alcanzar éxito, abundancia y convertirse en los hombres que vinieron a ser.

Por eso es tan importante revisar nuestro pasado.
Cuestionar la historia que nos contamos sobre la vida.
Porque, al final, terminamos creando la realidad que pensamos.

Si queremos vivir desde el hombre que queremos ser, necesitamos ponerle palabras a nuestra historia, reconocer cómo nos ha afectado y decidir qué vamos a hacer para transformarla… en lugar de seguir siendo prisioneros de ella.

Y el primer paso para cambiar la narrativa es darnos cuenta.
Y para darnos cuenta, necesitamos hablarlo con otros hombres.

¿Cuál es el guion de vida que te contás?
¿Cuánto te está afectando hoy?
¿Y qué estás haciendo para cambiar ese guion y crear una vida alineada a tu energía masculina?

Si sentis que necesitas ayuda para trabajar sobre este aspecto tan importante de tu vida, hay dos plazas para trabajar de manera individual y personalizada conmigo.

Escribime y te cuento como podes hacerlo.

Un abrazo,

Diego

Diego Mendez

En Casa Vórtice, creemos que la verdadera masculinidad no se trata de seguir haciendo todo solo. Sino de rescatar el poder rodearte de otros hombres comrpometidos con elevar la calidad de su vida y sus relaciones. Aquí, los hombres nos apoyamos en nuestros desafios, nuestras visiones de vida y nuestras incertidumbres a la hora de ser el mejor hombre, padre, pareja, empresario y lider de nuestra vida. Este es un lugar para hombres que desean crecer, sanar, compartir, y liderar con autenticidad. Una comunidad donde el cambio personal se convierte en cambio colectivo. Porque cuando un hombre se transforma, transforma a su familia, su entorno, y su mundo. Casa Vórtice no es solo un proyecto, es un movimiento. Y tú, puedes ser parte esencial de el.

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